Su composición incluye bacterias liofilizadas y levaduras vivas que optimizan la digestibilidad, estabilizan el pH ruminal y promueven una correcta función microbiana en el rumen, asegurando un aprovechamiento máximo de los nutrientes y contribuyendo a la salud general del animal.
Las levaduras vivas consumen el oxígeno presente en el rumen, favoreciendo la multiplicación y el desarrollo de la actividad de las bacterias anaerobias facultativas que, como su nombre lo indica, metabolizan mejor los alimentos en ausencia de oxígeno.
Nuestro objetivo es claro: maximizar la eficiencia productiva, reducir costos y obtener más kilos de carne y litros de leche al mejor costo/beneficio.